Monday, July 30, 2007

Porteña (asumirme)

Misteriosa Buenos Aires
esos subterfugios de arte
esa belleza escondida

Bajo el empedrado,
tu mundo oculto
que se escabulle
que de vez en cuando gotea
hacia arriba
como sólo vos podés gotear.

Y mientras tanto
mientras el tiempo
....................................... y la amenaza
mientras la añoranza
..................................... en tono casi balinés
mientras el peligro
....................................... de la coerción fantasmal y extraeconómica
Nosotros
.................esa resistencia intersticial creativa
.................esa porteña noción de los límites y espacios
.................esa necesidad imperiosa de salir, de buscar, de irse, de irse, a cualquier lado, de volver con la frente florecida.
................esa tendencia ineludible que te empuja al refugio subterráneo, al cordón que no se ata, a dar vueltas sin teleologías.
................ esa urgencia innombrable de decir, de no callarse, de pintar paredes y baldosas.

Y mientras tanto vos, misteriosa Buenos Aires,
nos cubrís con tu manto de piedad
y nos dejás dormir tantas borracheras,
y nos dejás soñarnos, soñarte.

Tuesday, July 24, 2007

Un no filial

Las distintas voces confundidas
la tele, los nombres, los rostros borrosos
Será tarde cuando se comience la partida

Una sola urgencia
que no se nombra
una sola carencia
que se disfraza

Mirar las historias
mirarlas desde lejos
lo suficientemente cerca para percibir detalles
lo suficientemente cerca para que no , que no.

No como una condición
ante el abismo
no como un credo
que se resigna
No como ese estilo
literario y vital
no, que se camufla, que se camufla.

Bucear en la hondura
de ese sueño
lo suficientemente pronto
para que no se borre
lo suficientemente pronto
para que no se quede.

Esos símbolos, esa imagen.
Fue un auto destruido y el llanto de mi padre
no sirvieron las palabras cuando la angustia era mía
asumir que se eligió quedarse a salvo.

Saturday, July 21, 2007

bañera, agua, bañera

Esa cortina de plástico blanco entre el mundo y mi persona. No hay asfixia por ahora. No hay dolor aún.
Me sentaré en la bañera a esperar como quien espera. La cortina ahí, rodeando mi rodilla.
Que caiga el agua es una circunstancia. A mi alrededor se va acumulando de a poco, de a poco.
Puede que se desborde, puede que se inunde.
La cortina no hará más que impedir mi paso. Y no será necesario tal impedimento. No voy a ningún lado.
Quizá cuando esté todo cubierto de agua, salga flotando, flotando, como quien flota.

Thursday, July 12, 2007

Sonia ida y vuelta

Toda la sangre que salió de mí.
Y tuve aún fuerza, y tiempo, sobre todo tiempo, para ponerme esa media blanca.
Los límites borrados, la sorpresiva inexistencia y mis manos así, como crispadas, pero sorprendidas en realidad creyendo sostener algo y allí, nunca hubo nada.

Esa fatídica necesidad sin nombre. Es mejor pensar esto que nombrarte angustia, soledad, miedo.

El bálsamo de las frazadas esdrújulas para esta ola polar que ojalá ahogara y llevara para adentro como el mar.

Sonia se supo muerta. No podría decirlo.
Ya ni el recuerdo de Bruno era suficiente para simularla viva.
Ahí, frente a ella, esa inexistencia cálida y efímera. No comprender las palabras que barrenan esta ola gélida.

No cogerás, no cogerás. El mandato supremo que orienta hacia una seguridad onírica. Sonia no digas lo que escribiste, no escribas lo que dices. Es duro, es inalcanzable el dolor ajeno.
Estás tan en el lugar de siempre que desgraciadamente es demasiado lejos como para que alguien vaya a buscarte. Y este punto demoró tanto que ese demasiado lejos para pasó por un vaya a abrazarte, te escuche, te alcance, etc.
Antes de irte, cuando por fin te vayas, no irás a ningún lado, no mientas, donde vas no hay esperas.La constante cercanía del todo o la inefable eternidad en esa nada lejana. Capitalismo o comunismo. La muerte al fin.
Sonia está muerta. Saber eso fue devastador.

Volvió luego de esa solemnidad húmeda, al inicio, a rendir homenaje a ese cúmulo de placer que se constituyó en acusación. Delató su vértigo, su abismo. Esa oscuridad a cuestas, que ya ni se mira.
Le puso enfrente todo su humo. Y Sonia lloró, de nuevo.

Tuesday, July 10, 2007

El silencio incómodo
la revisión retrospectiva
orden y progreso
no, sólo orden

La tan esperada An
La tan conocida gustia

Revolver esos papeles
para que no se peguen a la olla

Y después, siempre el después. Esa oscura medianera entre la posibilidad y ese algo parecido al arrepentimiento de lo correcto.
Padecer el sueño, la necesidad del sueño, para hacer de cuenta que, creer, de veras creer que. Porque cuando el absurdo supera sus propias expectativas es necesaria una cura de sueño. Dormiré veinticuatro o treinta y dos horas, recorreré este dolor acá en el esófago, para entenderlo, para aceptarlo. Y cuando te abrace y me despida, casi imperceptible, cubierta por el velo del sueño, no me beses, no me quieras, otra vez me estaré yendo.

Caer torpemente en la rima, abandonarse a la cursilería de lo previsto.

¿Qué significa este despilfarro obseno de emociones? ¿Hacia dónde se dirigen esas ratas mugrientas que suponían traer la muerte, la ansiada muerte, a estos pagos?Hay que seguir a las ratas, ellas siempre conocen la salida.

Sunday, July 01, 2007

(ninguno)

Tantas horas.
Ahí está esa imagen.
Un escritorio caoba tan grande.
Esperar un turno que nunca llega.
Esa fecha funesta.

La lluvia que va ocupando cada habitación.
Refugiar la ropa bajo la mesa, sobre la mesa, en ningún lado.
No refugiarse una porque para qué.

Tuesday, June 26, 2007

achus

De distraída nomás, no sólo perdí un estornudo, sino también un bostezo.
Ahora llevo a cuestas este enorme vacío.
Creo que me resultará imposible recuperarme de esta pérdida.

Friday, June 22, 2007

y se acercaban a mí tus imágenes en tres dimensiones como los carteles de neón en las películas viejas, en esas escenas de soledad y desamparo, con hombres recorriendo algo que podría ser la calle Corrientes, o no, pero buscando, buscando.
Atino a decir que quizá ahora estoy viendo más de lo que debería.
Tengo miedo.
Todo el círculo parece cerrarse perfecto. Y la perfección siempre es terrorífica.
Hay monedas tiradas en el suelo. Y pienso que eso también está hablando.
De Kundera a Foucault, en un viaje casi exacto.
El eterno retorno. Será eso quizá.

Wednesday, June 20, 2007

Relecturas

Ahí está, en muchos lados porque quise fotocopiarlo, también en las páginas de ese libro enorme, esa edición maravillosa de colección. Ahí está, pero más aún está acá, en esta realidad inverosímil, tan cercana a una ficción innombrable.

Ojos de perro azul. ¿Te acordás? Quizá ya no recuerdes.

Esa primera sensación visceral, ese frío, esa certeza de eternidad. Seguirá conmigo al amanecer, y aún después. Como sigue ahora, que releo sin hojas, que releo tantas otras cosas.

Esta mismísima hoja que leés, que no leés porque no existe, que no leés porque no existís y te invento. Releer, recrear, repensar.



Huyo tantas veces de la tentación de lo contemporáneo. Busco de formas tan barrocas escapar de mi finitud. Evado las circunstancias, el hecho de que estoy acá, si es que estoy realmente acá como dudaré más adelante, por el formato, cosa insípida si las hay. Y lo que fuera otrora un experimento se convierte como todo en obsesión. Y ahora que releo, como releeré todo esto y solo esto, porque estoy en contra de releerme (aunque sepa que es una gran mentira), pienso que debería haber aceptado ese papel en la obra Dr. Jekylll, si bien desnuda, si bien bañera, si bien todo el circo, por algo era.



Floto, como se debe flotar, y me hundo hasta esas mismísimas palabras que me acercaron a vos. Las mismas, vuelvo a quedar anclada en las mismas frases.

Se desata de pronto, del modo más sublime, la armonía gloriosa que atenta contra el libre albedrío. Ese destino supuesto, escrito para ser decodificado.
Todo tiene sentido, todo se conecta cuando lo leo.
Y no es lo que leo sino yo que al leer produzco un espacio Bajtiniano nuevo, propio. ¿Ves? Acá todo tiene sentido. Eso que dijiste, que recuerdo, eso que leí, que recuerdo, eso que escribí, que recuerdo. Y en realidad no sé si soy yo la que recuerdo, o vos que escribís acerca de mí recordando.
Siempre es bueno dudar de todo, entonces me hundo en ese ad infinitum circular y dudo de esto.
Mis ojos (que no son azules) son como esponjas. Y ahora desearía encontrar una metáfora más específica y menos burda.
Ahí estoy yo, o la que creo ser yo, en el colectivo. Sólo si bajo los párpados dejo de absorber esa realidad que se pega instantáneamente en la contratapa de mi cabeza. Esa realidad que creo real, que creo absorber o leer, que creo ser yo.

Ojos de perro azul, te busco constantemente cada mañana y cada tarde. Luego no quiero dormir para no despertar. ¿Quién está soñando? Soy yo la que sueño. Sos vos quién me soñás. Nos encontramos ambos en esta sopa tibia que creamos nosotros mismos, y dio la casualidad (no creo en esto) de que es la misma sopa, y la misma taza...

Dónde habré dejado ese papel en el que anoté esas ideas. Tal vez sea mejor. Nada era claro. Había una angustia obesa sentada cómoda en un renglón. Había juegos de palabras envueltas para regalo.
El lenguaje, ese cúmulo de experiencias pasadas, ese compendio impreciso de sensaciones que no alcanza. Y no habrá gestos porque estas palabras que no son suficientes me dan a entender cada vez con mayor claridad que no hubo tales experiencias pasadas, que lo que creo que absorben mis ojos, más bien lo escupen. O será quizá que mis ojos absorben estas mismísimas palabras, que no son mías, que son tuyas. O que vos me pensás absorbiendo esta realidad inventada. O que te pienso pensándome. Ad infinitum, ad infinitum.

Ojos de perro azul, no recordás mi nombre. Mi ausencia no puede sorprenderte porque no es real. Soy una lagaña mentirosa que cayó en tu lavatorio.
Pero quiero hablarte, y decirte, y gritarte. La palabra nos posiciona, nos muestra vivos. Y quiero creer que estoy viva. Quiero pensarte leyendo, te invento ahí nomás, detrás de esta estúpida máquina (sí, sé que no es esta misma, o quizá sí) absorbiendo con tus esponjas mis palabras que no dicen nada, porque no son mías, porque en realidad no soy yo la que escribo sino vos, (entonces sí es la misma máquina) que me inventás leyéndote y escribiéndote, y shhh queriéndote.

Una serpiente que se come la cola desaparece.

Friday, June 15, 2007

All the fog- la ciudad de la niebla

Siempre ocurre en un viaje largo, siempre en colectivo, siempre un día frío. Ahí está, ese brevísimo instante en el cual el pensamiento se desliza hacia esa abertura ínfima, como una pieza de encastre, y por ese brevísimo instante mencionado, se comprende algo. Luego se dejará caer el rompecabezas, o la escultura de Legos, se guardarán todas las piezas prolijamente y por separado, sin recordar bien, pero recordando, sin otro registro que esa sensación de certeza en la espalda.
La certeza en sí irá diluyéndose de a poco, hasta la inexistencia microscópica, como comprendí en ese mismo viaje que hago y dejo deslizar todas las cosas.
El perro que camina hacia atrás, la súbita desaparición sin aviso, y tantas otras cosas, oh pieza encastrada, están relacionadas.
Yo en esta casa, a pesar del colectivo, abriendo y cerrando todas las puertas, para que crean que pueden irse, para que no se vayan. Y se deslizan, porque yo los obligo, por alguna grieta, se deslizan como esta certeza.

Afuera no se ve nada. El vidrio está cubierto por esa cortina poetizada de aliento desconocido. Afuera no se ve nada, quizá no haya nada para ver.

Ella se desliza como sus piezas, por entre el tumulto de gente, esquiva torres grises, ella está afuera, afuera no se ve nada. La niebla la recubre, la traslada, ella sigue aún saboreando, acariciando esa pieza entre sus dedos.
Así debía suceder, el silencio, el silencio acumulado, el silencio y el tiempo. El final puede ser un ritual Balinés. Ella lo sabía.

Su nombre, eso debía recordar, su nombre. Aunque el deslizamiento, aunque el orden posterior, aunque la niebla.

Me refugié en un café, afuera no se ve nada. La taza es grande y espumosa, no me gusta la espuma. La llevo a mi boca en cucharadas místicas, pero no me gusta. No hay nada allí, como no hubo nada aquí, y esta pieza entre mis dedos gélidos dice un poco eso, y esta pieza en realidad no existe, y es esta la certeza, pero no hay que decirlo tan claro, porque se caerá, se deslizará hasta la espalda. Como te deslizaste vos esa noche, y te deslizas ahora, pero en una entidad completamente distinta.
Jugaré con la posibilidad de dedidir dónde tirar la pieza entre mis dedos, pero íntimamente, y esa es una de las sensaciones en mi espalda, sé que no habrá un punto conciente, que simplemente caerá y yo no notaré su caída, sino tiempo después, sólo tiempo después, un recuerdo vago de una ausencia sin nombre, prolongada, contínua. Entonces la certeza que llevo, es guiada por una certeza que tuve y ya no tengo. Pero como la voy perdiendo, por el camino, (¿cuál camino si no se ve nada?), al reconstruirlas luego me vuelvo a sorprender y vuelvo a creer que esta vez, esta vez, como creí que con vos, esta vez, esta vez.

Afuera no se ve nada, y ella sale de nuevo al frío de lanas y poliésteres. La espuma en la boca, donde estuvieron sus besos que ya no, y lo sabe, pero no puede decirlo.
Le cuesta parpadear, pero hay que hacerlo. Sabe que perderá la pieza, y no quiere, no quiere.
Afuera, y ella está ahí afuera, no se ve nada. Nadie puede verla, ella no puede verse. Ella es en realidad la que se adentra en la espuma que no es de su boca, ni de su boca, que es de las fauces del dragón dormido, que ojalá despertara porque el fuego y la idea evidente. Pero el dragón duerme, y la bruma la subsume. Y ella se deja devorar, deja caer la pieza, deja del lado de la luz, como dejó en la mesa de noche de su amante, todos los indicios de que no se ha ido. Pero sí.

Así se cae la pieza, como siempre, y me quedo con el vacío en la palma de la mano. Y diré que me faltás vos, que te fuiste, como se van todos, y se va el tiempo, y las piezas se caen de mis manos. Pero acá detrás, en ese espacio que no tiene verbos ni sustantivos, sabré, sabré.

Thursday, June 07, 2007

Dear June

Esa superficie fría y oscura.
Esa sopa gélida que es el aire.
Esa cama tan lejos.
Esos párpados que caen y caen.
Ese flujo interminable de pensamientos que comienzan con primero tengo que, primero tengo que.
Ese no comenzar nunca.
Ese calambre en lugares irreconocibles.
Esa vaga esperanza informe.
Eso que ya no es tristeza sino algo muchísimo peor que ni me animo a nombrar.
Ese abrazo impedido por el abrigo.
Esos párpados que caen y caen.
Ese sueño imperturbable en el colectivo.
Ese instante exacto, ese exacto vaivén.
Esa mismísima nada recurrente.
Ese sabor ácido conocido.
Esa herrumbre estomacal.
Esa necesidad de tantas cosas puntuales
Esa súbita transformación de la misma en
esa urgencia solemne de un todo ajeno.
Ese tren subterráneo que va y va, y va.
Esa presencia en el asiento contiguo
cuando los ojos inmóviles de urbanidad se ciegan.
Y aún ciega, te intuyo.

Wednesday, May 30, 2007

Traducción de la pared

Que pueda,
Gloriosa muerte,
hundirme en tus brazos
sin más postergaciones
¡Oh dulce esperanza!

Que nadie encuentre mi cuerpo
que nadie me nombre
que tu abrazo provoque
la súbita inexistencia
que subsume todo tiempo pasado y fut.....

Y no despertar
entregar la última palabra
en un papel blaco, blanco
que logre sumergirme
en esa otra nada.

Tan distinta a esta nada
de lágrimas
que nacen sepradas
y luego de enfriarse
se unen tas mi cuello
horrible horca.

La impostergable demencia, escondida bajo la mugre, bajo esos mile de cabellos ovillados en la alfombra.

No alcanzarán paredes
para calmar mi hastío
esta epidemia de mí misma.

Deshacerme
efervecente
y ser tragada.

Mil perfumes confundidos
una piel escamosa
quesevacayendo,quesevacayendo.
Luciré mis huesos
al calor de un sol
lejano
queseapaga,queseapaga.

..........................................................................................NO HAY MÁS QUE AQUÍ

la máscara estará colgada de la puerta siempre impecable, siempre lista.
la debilidad es sonrisa para no encender la alarma. Nadie debe molestarse cuando me vaya.

La ira es siempre movimiento.
...............................El movimiento es vida.
...Ira, no te dejaré entrar.
...................................................FIBRAS_HOJAS_AMARILLASENOTOÑO
....................................................ESA NIÑA QUE TE PARTE EL ALMA.

Tus labios,
si supieran los míos nombrar el MIEDO (M-I-E-D-O)
tal vez tus labios no son más que otra ilusión.

Dejarse caer
...........como quien se deja caer
..................................................C
.....................................................A
..........................................................E
..............................................................R

Saturday, May 19, 2007

Moho

El nudo, el nudo
ganas de no estar.
pasarán las gotas
de ese tiempo mohoso
y persistirá aún
la sensación de hartazgo
detrás de la nuca.

El temblor que previene
la caída de las horas
abriga los miembros
de los deshauciados.
Y ahora que tiemblas
como nunca antes,
aparentas los bordes
parcialmente definidos,
los contornos borrados
de tu inseguridad.

Esos ojos malditos
Los tuyos
que me vieron.

La palabra que no debió ser dicha, fue puesta en el papel sin contornos anteriormente mencionados. Desgraciadamente se sonrió, se creyó, se quiso creer. Desgraciadamente fue dicha la palabra, pero la dicha, la dicha, no se hizo presente. Jugar con las palabras, que se dicen y no, es tan sencillo. Cuando las palabras juegan con uno comienza la muerte.

La mano decrépita
sobre tu hombro izquierdo.
La muerte que te acaricia
que te atrae
que te llama.
Las manchas oscuras
los dedos en huesos.
El frío, el frío
bajando por tu espalda.

El muro cubierto
de extrañas inscripciones.
La sangre derramada
sin nombre, sin rostro.
El estómago atento
a las circunstancias.
No habrá ocasión
digna de llanto.

Esa boca, esa maldita boca.

que dice palabras, que dice silencios, que besa, que no besa, que come y escupe, que se cierra y se abre, que calla demasiado, que habla tonterías, que grita, que muerde, que existe.

No se sabrá nunca
si valió la pena.
Se sospechará que no
o que sí, que es lo mismo.
No se sabrá nunca
si pudo hacerse algo
si había opciones.... opciones...opciones....opciones.

Elegir el sueño
por sobre la vigilia
donde soy y no soy
donde me desplazo
como flotando
cerca del suelo
donde te veo y me ves
donde te toco y me quedo
donde te abrazo y si lloro
lloro y despierto.
Elegir el sueño
sin elegirte.

La costumbre, la maldita costumbre.
Y el deseo desesperante
que clama que esta angustia perenne
no sea cierta.

No hay ya preguntas, solo un vacío amargo y la terrible certeza del desvanecimiento paulatino. Mañana un poco, y otro poco después. Limpiarme, limpiarme. Hacia allí, donde siempre. Volver al abrigo, correr y zambullirme, flotar sin moverme, cubierta, cubierta. Maldita certeza, que de tan cierta, la cuestiono, dudo de ella, y al dudar, vuelvo a creer que quizá no sea cierta, vuelvo a equivocarme, y por supuesto, a sufrir.

Friday, May 11, 2007

Little Johnny is growing up. Poor Johnny

Johnny se repetía una y otra vez que no era a él que le hablaban. Pero no llegaba a comprenderlo del todo.
Ahí iba de nuevo, ante el "alguien puede traerme...." siempre Johnny.
No, no es a vos chiquito que te están hablando. Quedáte quieto, asumí el silencio, no levantes la mano para opinar de lo que no te importa sólo para no incomodar al sujeto del micrófono o de la batuta.

Ay Dios, querido Johnny, la vida podría resultarte tanto más simple si la dejaras pasar. No hay que aplaudir los espectáculos que te repugnan, no hay que quedarse sentado hasta el final por respeto, a veces, y esto te lo digo palmeándote el hombro porque sé que te va a doler, la mayoría de las veces, no importa lo que hagas, o que existas.

Sí, entiendo tu súbito palidecimiento, también comprendo tu silencio en los ojos. Ahora no me estás escuchando y deambulás por esos oscuros pasillos adentro tuyo cuestionándote esta necesidad de ser necesitado que te lleva a sentirte responsable de satisfacer cualquier necesidad que surja. Te espero hasta que vuelvas.

(Tarareo mientras tanto un tanguito para hacer tiempo)

Ahora que volviste te sigo diciendo, no todo tiene que ver con vos. Ahora quiero decirte otra cosa. No creas en eso de lo cósmico, del mensaje constante. A veces la vida pasa sin querer decir nada, a veces está bien seguir camino sin aprender. Con esa terrible manía que tenés de personalizar todas las situaciones, de hacerte cargo, ahí estás, bajo un peso inentendible, cuando sería más simple dejarte caer, escuchar la música que pone la vecina de arriba y no pensar.
Johnny, tu tiempo, y en esto aún no me animo a generalizar, es cíclico. Mayo, mayo, mayo, no se notan las diferencias de cosechas. Podrías ser cuidadoso y revisar tus anotaciones y darte cuenta de que sobredimensionás tanto cada situación, con el afán de renarrarlas, que .... no sé cómo decírtelo así que te lo digo así, te jodés la vida.

Jonny, Johnny, nadie te mira la mayor parte del tiempo, nadie mira a nadie en general. Y está bien, porque cada uno se mira a sí mismo, de algún modo insólito. Será el postmodernismo, será el fucking capitalismo, será culpa de Bush, como todo, pero es así, sin importar la causa.

No intentes interpretar tus propias palabras siquiera, no serías objetivo. Dejalo ser, pero en serio. Dejalo ser. Eso, que no es nada, va a suceder con o sin vos. La nada sucede, ocurre sin mediación, y la nada es el único absoluto, la única certeza. Dejate caer en la masa informe, en la incompletitud. Permití que suceda y no creas, sobre todo no creas, que debés hacer algo. Quedate sentado que nadie va a darse cuenta de que te dormiste un rato. Y al final decidí si querés aplaudir, para pasar desapercibido, o para que te noten como público atento.

Wednesday, May 09, 2007

Sangre membrillo

El dulce de membrillo que corría por sus venas le dificultaba la motricidad.
Decidió, pues, descansar en aquel banco verde inclinado.
Abría y cerraba sus puños, casi como un autómata. Las uñas ennegrecidas demasiado largas impedían cerrarlo por completo.
El banco estaba inclinado, pero quieto.
Un viento frío golpeaba su nuca desnuda. ¡Cómo deseaba tener una bufanda!
El servicio meteorológico no sirve para nada, pero qué hermosa fotografía de una tormenta eléctrica había podido disfrutar, mientras se abrigaba con casi nada, casi todo, para salir a sufrir.
Un café, un café, un café, cuántos van.
Mejor despegarse del banco, mejor seguir caminando.
Ya estuvo bien de café, igual el sueño es mucho.
Mejor seguir caminando.
El dulce de membrillo, ahí en las venas, demasiado frío, casi congelado. ¿Por qué esta condena de carecer de sangre líquida? Quizá con el viento helado sería algo parecido, pero sería sangre, sangre, no esta maldita dulzura diabética que atraía a tantas moscas a su alrededor con cada pequeño corte insignificante.
Las uñas negras, las uñas negras, será el café seguramente.

Los hombres que tienen sangre de membrillo no parpadean, nunca, ¡si lo sabré yo! Lo que sucede es que en general uno no se fija en eso. Demasiado pendiente está de otras cosas para fijarse en el parpadeo, a menos que moleste por exceso. La carencia de apertura y cierre de párpados no llama la atención. Como casi todas las carencias. La opulencia, lo mucho sí llama la atención, interviene con lo preestablecido, supera el techo, y, ergo, molesta. Lo poco, lo que está casi por debajo del suelo, se oculta.

Cuando sopla el viento frío, como soplaba esa tarde, la carencia de parpadeo es realmente una complicación. Ojalá que llueva, (como diría Rodrigo) pero para mojarle los ojos. Chiquita se le volvió la pupila, de tanta luz sin nubes.

Igualmente ahí estaba la solución, como siempre al alcance de la mano. Y era más bien al revés, la mano debía alcanzar al ojo, uñas ennegrecidas mediante, y arrancarlo prolijamente.
Entonces se evacuaría el membrillo, como un torrente. Podrían decorarse facturas o terminar pastafrolas. Podría entonces caminar más ligero, chocándose claro está con cada obstáculo. Podría también, seguir así, como hasta ahora.

Tuesday, May 01, 2007

Llamar al Shamán

(El largo camino de la Ayahuasca)


Volver al valle,
que tus manos, vuelvan a recorrerme.
Que me cures, que me deje curar.

Que tus brujerías me lleven
de esta soledad insólita, indómita.
Que atravieses mis muros
de alquitrán.

Volver al vómito
como una adicción.
Y me salvarás
de mis propias resacas.

Desafiarás las fronteras
de mi entendimiento.
Estarás ahí, estarás ahí.

Me cansaré de esto,
no tendré más fuerzas.
Para seguir pretendiendo
que vivo, que voy.

Cuando me caiga y duela
veré el bosque oscuro,
como lo veo ahora,
y aunque siga caminando
en cualquier dirección,
te sabré en algún lugar
y no me asfixiaré con mi noche,
no moriré, no moriré,
no me dejarás morir.

Fumarás mis temores,
escupirás mi infancia,
enterrarás bajo mil piedras
todas mis heridas.

Seré yo la ofrenda
de mi propio sacrificio,
vos oficiarás el rito
de mi curación.

Y si muero,
si muero.
Llevame.

Que escriban en vez varias oraciones un textito corto

Vi su boca que no era la mía, y no necesité música para escribir mi angustia.

Vi las fechas impresas, el tiempo determinado.

Vi los márgenes estrictos.

Me descubrí lejana.

Te vi enmascarado de niebla, como queriendo verme así, a la deriva.

Te vi disimulando la falta de vértigo, frente a los moretones de mi última caída.

Te presentí como otra muerte que confundí con vida.

Te confundí con aromas impregnados antaño en mi cuerpo, con caricias escasas que no fueron tuyas nunca, ni tampoco mías.

Aceptar el nuevo estímulo, lo visual, lo verbal.

Restringir lo táctil que se vivió, lo olfativo que no olvido.

No gustarte jamás, no gustarte (no oírte, no olerte, no tocarte)
Verte ajeno, propio de tantas otras y no mío.

Convertirme en ausencia, en un mientras tanto.

Desmentir la nostalgia de lo que nunca se tuvo.

Despedirte de una vez por todas, como se esperaba.

Quizá ahora sí se requiera esa música para ocultar el llanto.

Vaho

Crece el flequillo y tapa los ojos.
El ciclo se reinicia inmutable.
Estornudar es un alivio,
cuando la nada te envuelve.
Tengo tan cerrados los oídos
que la casualidad se oscurece.

Mientras se pueda
respirar,
respiraré.
Poco a poco el agua
llegará sin llevarme
a ningún lado.

La mugre por doquier
reaparece constante..................constante.
Sólo ella constante................constante.

Malditas las recurrencias,
los espacios imitados.
Malditas las coincidencias
estas historias inenarrables
y reiteradas.

Las cruces colgarán de tu pared
aún cuando te hayas ido.

Ese vacío te espera
en un punto secreto del mapa.

No habrá necesidad de empacar swéteres.
Todo será un vaho inconsistente en ese vacío tedioso que te aguarda.

Pediste auxilio,
por última vez,
a quien no correspondía.
Allí quedó tu botella,
arrojada al mar,
con restos de vino.

Escapa cuando creas
que entendiste todo.
La vorágine insólita
se desatará
en cuanto parpadees.
Sólo quedará el agua turbia
en tu garganta.
No podrás gritar entonces.

Debería arrancar el mes del calendario (estará húmedo y tibio), permitir al tiempo seguir su curso, su cauce, y yo con él.
El tiempo
.................la nada
..............................la angustia,
.................................................la muerte,
...................................................................y la terrible certeza......................del desamparo.

Siempre estará allí
esa amarga melodía
para recordarte que..... eso mismo, precisamente E-S-O.

Hoy no quiero nombrarte.